lunes, 20 de abril de 2026

CARMEN SERRANO ARROYO: EL CORAZÓN Y LA AGUJA QUE COSIERON Y BORDARON NUESTRA HISTORIA

Desde la Junta de Gobierno de la Hermandad de Guadalcázar, bajo la dirección de nuestra Hermana Mayor, doña Antonia Aranda Cárdenas, queremos dedicar estas líneas a una mujer cuya fe y determinación son los cimientos sobre los que hoy caminamos: doña Carmen Serrano Arroyo.

Hablar de nuestra Semana Santa es, inevitablemente, hablar de Carmen. En 1986, cuando el patrimonio de nuestras imágenes se limitaba a la sencillez de lo austero, Carmen no se conformó con la resignación. Con la mirada puesta en la excelencia que merecen nuestro Jesús Nazareno, la Virgen de los Dolores, el Crucificado y aquel pequeño Cristo Yacente que entonces procesionaba sin su caja, Carmen decidió que Guadalcázar debía lucir con todo su esplendor.


Recordamos con profunda admiración su valentía. Carmen no esperó a que los recursos llegaran; salió a buscarlos puerta a puerta, pidiendo donativos y contagiando su entusiasmo a todo el pueblo. Logró lo que solo los grandes líderes consiguen: unir. Formó un grupo de mujeres abnegadas que, bajo su guía, transformaron telas en mantos y devoción en vestiduras.


"Mientras el pueblo dormía, la luz de su hogar permanecía encendida. Carmen cosía en la soledad de la noche para que, al día siguiente, el grupo pudiera seguir avanzando en la labor colectiva."

Gracias a ese sacrificio, no solo se renovó el ajuar de nuestras imágenes, sino que se adquirieron los pasos procesionales de la Virgen y el Nazareno, y la digna caja de cristal para el Santo Entierro que hasta hoy  hemos custodiado con orgullo.


Si bien los condicionantes de la época le impidieron ostentar el cargo de Hermana Mayor tras la fundación formal en 1989, su labor como Camarera Mayor constituyó el verdadero motor espiritual de la Hermandad. Aunque poco después la vida la llevó lejos de nuestro pueblo por motivos personales, la solidez del camino que ella trazó permitió que don Francisco Sáez Río liderara la institución con éxito durante décadas. Hoy, aquel esfuerzo fundacional se mantiene más vivo que nunca en el compromiso de esta Junta de Gobierno, orgullosa de representar la totalidad de nuestra Semana Grande


GRACIAS, CARMEN. GRACIAS POR ENSEÑARNOS QUE CON UNA AGUJA, UN HILO Y UNA FE INQUEBRANTABLE, SE PUEDE CONSTRUIR UNA FE ETERNA. GUADALCÁZAR Y TU HERMANDAD NUNCA OLVIDARÁN QUE TÚ FUISTE QUIEN COMENZÓ A CAMINAR CUANDO TODAVÍA NO HABÍA SENDERO.


La Junta de Gobierno

Hermandad de Guadalcázar


En esta imagen del año 2010, previo a la Semana Santa, podemos ver a Carmen junto a nuestro hermano mayor entonces, Francisco Sáenz, que fue la primera pregonera de esta Hermandad.


En estas imágenes podemos ver el cambio que supuso las decisiones que Carmen fue poniendo en marcha. Cuando la Virgen de los Dolores procesionaba en unas pequeñas parihuelas y después se pudo adquirir el primer paso de madera que portaba un buen grupo de mujeres devotas. Podemos apreciar también el cambio de mantos, ropas y corona de la Virgen.

En 2011 también contamos con la presencia de Carmen en varios actos de la Hermandad. Podemos verla dando el relevo al pregón a Francisco Sáenz, imposición de la Medalla, durante el Rosario el viernes de Dolores y en otras imágenes con sus hijas y nieta.

Imágenes de Carmen recitando hermosas poesías que ella misma compone para recitar con gran sentimiento a la Virgen y al Señor durante las Procesiones



ENLACE DE INTERÉS:

sábado, 18 de abril de 2026

HOMENAJE A LA ENTREGA Y EL SABOR: GRATITUD A MANOLO DOMENECH Y PEPE FERNÁNDEZ

 La historia de nuestra Hermandad no solo se escribe con actos de fe y desfiles procesionales; se escribe, sobre todo, en la convivencia, en el calor de los fogones y en la generosidad de quienes dedican su tiempo a hacer felices a los demás. Hoy, desde esta Junta Directiva, queremos detenernos para rendir un sincero y merecido homenaje a dos figuras fundamentales de nuestros encuentros: Manolo Domenech y Pepe Fernández.

Ellos han sido, durante años, los artífices de esos sabores que ya forman parte de nuestra memoria colectiva. Con paciencia, maestría y mucho cariño, se encargaron de preparar esas sabrosas paellas y peroles que se convertían en el centro de nuestras celebraciones, transformando una simple comida en un momento de unión y alegría compartida.


La vida nos lleva por distintos caminos, pero el agradecimiento de esta Hermandad permanece intacto para ambos:

  • A Manolo Domenech: Tras años de dedicación incansable, Manolo ha pasado a un merecido descanso debido a su avanzada edad. Su retirada nos deja el recuerdo de su buena mano ante el fuego y su disposición siempre amable.

  • A Pepe Fernández: Hace dos años que Pepe nos dejó, pero su esencia sigue presente en cada evento que organizamos. Aunque ya no esté físicamente entre nosotros, el eco de su trabajo y su entrega resuena en cada rincón.

"No solo cocinaban alimentos; cocinaban hermandad. Sus peroles eran el pretexto perfecto para vernos sonreír y estrechar lazos."

Es de justicia reconocer que su esfuerzo fue el motor de muchos de nuestros días más felices. Por las horas frente al humo, por el peso de los peroles y por el amor que pusieron en cada ingrediente, la Junta Directiva, en representación de todos los hermanos, os da las gracias de todo corazón.

Las imágenes que acompañan estas líneas son el testimonio vivo de su labor: rostros de satisfacción, platos compartidos y la satisfacción del deber cumplido. Manolo, Pepe: vuestra huella en esta Hermandad es tan imborrable como el sabor de vuestra cocina.


¡GRACIAS POR TANTO!